Un hombre latino heterosexual es nuevo en una pequeña empresa. Y pronto uno de los chicos empieza a rondarle. El tipo empieza a contarle que ha estado bombeando a uno de sus socios. Provocativo, con una mirada que parece desear su polla, no oculta su deseo. El hetero está casado, pero eso no importa: ¡no se puede dejar pasar a un mamón! ¿Quiere polla hetero? Pues no se lo pierdan. El tío saca su polla y está claro que su colega sabe lo que hace: ¡se la pone súper dura! Tanto que el machote está tentado de follárselo para darle lo que realmente quiere.