Andolini, de paso por París, se fija en un apuesto deportista, Valquiria, apoyado en un muro a la salida de la estación.
A primera vista, Andolini se da cuenta de que hay mucho que disfrutar con este atractivo atleta. Decide acercarse y entablar conversación. Sus ávidas miradas no tardan en delatarles: es evidente que ambos están pensando en algo parecido.
Así que acuerdan ir a casa de Valquiria. Una vez allí, la excitación de Andolini crece mientras hablan. Valquiria no puede evitar admirar la imponente estatura y el atlético cuerpo de Andolini. Lo que no era más que un encuentro casual se convierte en una ardiente e intensa pasión.
Andolini se pregunta: ¿está Valquiria preparado para su impresionante tamaño? Contra todo pronóstico, el apuesto deportista consigue acomodar sus impresionantes 23 centímetros con nota.
Toda la historia, ahora en imágenes... a descubrir aquí (TK).