A su regreso del cuartel, Kenneth se deja caer por Yaya, su novio del momento, y se lo lleva a casa: se avecinan buenos momentos... Obsérvese que, durante este "reencuentro", Yaya siempre lleva los pantalones por los tobillos: la excitación del momento, sin duda, ¡y un malabarismo a veces!