¡Jordan Fox no se ha convertido en una estrella del porno por casualidad! Es hermoso, guapo pero estricto, deliciosamente pervertido pero sobre todo es un puro ejemplar de semental dominante. Cuando se enteró de la noticia, Dimax no podía creer su suerte. Estaba a punto de convertirse en el sumiso sexual de Jordan. ¡Se iba a convertir en el juguete de Jordan! Lo que pasó cuando se conocieron es mucho más de lo que él esperaba. Fue llevado a sus límites: follado de frente, juego corporal intenso, follado profundamente, estirado por unos cuantos consoladores, fisting y finalmente juegos de meadas... ¿Qué más podía desear?!!