Ya tenía ganas de acostarme con Ricke. Guapo, cuerpo caliente, todo tatuado, estilo que me gusta. Pero cuando sacó su polla me sentí débil, pensando que mi polla era gruesa, la suya era mucho más grande. Cuando me llevó en su regazo no pude contenerme, me corrí sin tocarme la polla.